Belgranodeutsch

En el barrio de Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires, surgió durante las primeas décadas del siglo XX lo que dio en llamarse Belgranodeutsch, o ‘alemán de Belgrano’, en el seno de la numerosa población inmigrante de habla alemana que se asentó allí.

El Belgranodeutsch es considerado lo que en la literatura en inglés se denomina ‘pidgin’, esto es, una lengua simplificada que combina rasgos fonéticos y morfológicos y léxicos de una lengua con las unidades léxicas de otra, sin tener una gramática estructurada estable.

Un ‘pidgin’ surge de la necesidad de comunicación entre comunidades que no tienen una lengua en común, y requiere de un contacto más o menos prolongado entre las mismas para que se desarrolle. Se vuelve una lengua criolla cuando una generación de niños lo aprende como lengua materna. Esto último ha sucedido por ejemplo en el caso del Unserdeutsch, hablado en Papúa, Nueva Guinea.

Para decirlo de un modo muy simple, el Belgranodeutsch es una mezcla entre la lengua alemana y el español rioplatense hablado en Buenos Aires. Básicamente conserva la estructura del alemán incorporando algunas raíces de origen español, las cuales se ajustan al modelo de formación de palabras alemán con sus afijos.

Existen numerosos casos semejantes al Belgranodeutsch en el mundo, donde la lengua alemana ha entrado en contacto con otras lenguas, como por ejemplo el alemán negro de Namibia. Vale mencionar también el caso del alemañol, fenómeno originado en la década de 1960 en el seno de la inmigración de habla española (tanto de España como de América) en Alemania.

Algunos ejemplos de frases en Belgranodeutsch:

  • Leihst du mir mal deine goma? (¿Me prestas la goma de borrar?)
  • Traducierst du das mal? (¿Puedes traducir esto?)
  • Das ist ein asco. (Esto es asqueroso)
  • Lechen (del español leche)
  • Ich afeitiere mich jetzt (Voy a afeitarme ahora)
  • Kannst ich dich eine “fasso mangieren”? (de “manguear un faso”)
  • Den ganzen Tag habe ich auf den plomero gewartet, aber der ist wieder nicht gekommen, obwohl er mir geschworen hat Señora, se lo juro por mis hijos, mañana voy, aber er hat wieder nicht kumpliert, sind doch alles chantas, aber nachher, kobrieren, das können sie.
  • Che, bring mal die basura runter, ich mach inzwischen mate, willst du auch mate bombilla?
  • War’s voll im colectivo? Hast du geguckt, ob du einen boleto capicúa hast?
  • Gib mir mal die rote birome rüber.
  • Vieja, hör auf zu hinchen! Ich mach jetzt erst mal siesta! Chau!

Miguel de Torre Borges, sobrino del escritor Jorge Luis Borges, en su libro ‘Apuntes de familia’ cuenta la siguiente anécdota de su tío relacionada con el Belgranodeutsch:

Siempre “jugando del vocablo” (como Tío decía), me informaba que con su amigo Adolfito Bioy estaban “recopilando” frases de un idioma, que ya estarían hablando los alemanes afincados en el barrio de Belgrano… El idioma se llamaba “Belgrano-Deutsch”, y algunas de las frases eran: Der Tipo hatte ein schwarze Pedo y Nach wir Truco spielen, rajieren wir zum Quilombo. Al vecino distraído que se paseaba con el pantalón desabotonado, los acriollados alemanes le gritaban: Braguetieren Sie!

Aunque la comunidad inmigrante alemana ya no es muy numerosa, todavía es posible hoy en día encontrar personas que hablan Belgranodeutsch en el barrio de Belgrano. No se ha constituido en lengua criolla ya que su descendencia se ha asimilado a la cultura y la lengua locales, y como mucho aprende el alemán estándar.

Por ese motivo quizá el Belgranodeutsch ha sufrido muchas veces cierto desprecio e incomprensión. Pero apreciándolo a distancia uno puede descubrir en él la autenticidad que surge de la necesidad y la imaginación de los inmigrantes que buscaron construir una nueva vida en la Argentina, no sólo con trabajo, sino también con creatividad e incluso un gran sentido del humor.

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Una vieja fuente ubicada en las Barrancas de Belgrano, paseo característico que ha conservado su fisonomía a lo largo de las décadas, y que ha visto pasar a la importante cantidad de alemanes que habitaron el barrio

 

 

4 comentarios sobre “Belgranodeutsch

  1. GENIAL! Así hablábamos en la Schule y con mis hermanas! Y todos los verbos terminados en -ieren nos sonaban sospechosamente a Belgrano Deutsch, y muchos de ellos son derivados del latín y usados cada vez más.

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